martes, 30 de abril de 2019

Todas las respuestas


No importa donde estés,
ni lo que te digan que debes hacer.
Siempre que tengas una duda,
descansa un momento y escucha
lo que te dice tu voz interior.
No te apresures en tu camino,
ni sigas los pasos de otros.
Siéntate y descansa un momento
y escucha tu voz interior.
Esta es la voz que te busca y guía
trae pureza a tus sentimientos
y te da la libertad de ser realmente
la persona que quieres ser.
Todas las respuestas que buscas las tienes
encerradas en tu limpia y pura voz interior.

Lao Tze.

sábado, 27 de abril de 2019

Sé sincero sin lastimar



El sabio posee un espíritu libre. Hace suyo el sentir de los hombres. Es bueno con los buenos y también con los que no son buenos. El sabio vive en el respeto de todos. Abarca a todos en su espíritu. Cuando los hombres se apoyan en él, observándolo y escuchándolo, el sabio los acoge como a sus hijos.
Sé sincero sin lastimar y obtendrás el reconocimiento y el respeto.

sábado, 20 de abril de 2019

Veo a mis compañeros hablar mal de otros


Un estudiante va con su Sensei y le dice:
-¡Maestro no vendré más al Dojo!
Y el Sensei le respondió:
-¿Por qué dices eso?
El joven alterado, le contestó:
-Veo a mis compañeros hablar mal de otros; siento que mi Senpai no me explica bien e incluso usted Sensei, ya no me dedica tiempo como antes; los estudiantes nuevos no tienen el interés que deberían, cosa que le hace mal al grupo; entre tantas y tantas otras cosas malas que veo.
El Maestro sin dudarlo le respondió:
-Esta bien, pero antes quiero que me hagas un favor: Corriendo y sin detenerte realiza 25 vueltas al tatami y luego sin descanso, haces 25 ukemi por ambos brazos... Después de eso, podrás retirarte.
Y el joven pensó: (Nada complicado, puedo hacerlo!)
Y dio las vueltas, apresurado y los ukemi, como le solicitó el Sensei.
Cuando terminó dijo:
-Listo, Sensei.
Y el Maestro le respondió:
-Cuando estabas dando vueltas, ¿viste a tus compañeros hablar mal de otros?
El joven estudiante dijo:
-No...
-¿Viste que tu Senpai y yo tu Maestro, ambos estábamos al pendiente de tí?
El joven:
-No pude verlos...
¿Viste a tus Kohai y nuevos estudiantes distraídos o poco animados haciendo lo que no debían?
El joven:
-No, tampoco.
-¿Sabes por qué? Estabas concentrado en hacer lo que debías y de la mejor manera que pensabas.

‘Lo mismo sucede en nuestra vida.

Cuando nuestro enfoque 

es responsable y consciente
de la práctica verdadera y 
del objetivo final del Aikido,
no tenemos tiempo de ver 
los errores de la gente o los demás.
Quién sale del Dojo por causa de la gente,
nunca entró por una buena razón’.

Editado por Pedro Fuentes



“Aplícalo en toda tu vida, sea cual sea
tu disciplina marcial o la actividad que realices;
quédate con el mensaje o compártelo.
Enfócate en tus metas e ignora
lo que los otros hacen y llegarás a donde quieres llegar”.
 


miércoles, 17 de abril de 2019

Manos que ayudan


Mientras un maestro y su discípulo paseaban tranquilamente por el sendero que salía de la ciudad, se toparon con el carruaje de una niña que había volcado en un tramo del camino.
Al darse cuenta de lo sucedido, el maestro se dirigió rápidamente para ver en qué podía ayudar, dando ánimos a la pequeña y volviendo a poner el carruaje en su sitio.
No obstante, después de despedirse, el discípulo miró a su maestro y le dijo:
-Señor, en lugar de haber ayudado a esa niña rica, quizás debería preocuparse más por los pobres que malviven en la ciudad.
A lo que el maestro contestó:
-Yo tengo dos manos y las he usado para ayudar. Y tengo una boca y la he utilizado para dar ánimos a alguien que estaba en apuros. Tú, en cambio, utilizas tu boca para criticar mientras tus manos no se han movido de tus bolsillos. Si tanto te preocupan los pobres de la ciudad, ¿por qué no te ocupas de ellos como yo lo he hecho de esa pobre niña?

Manuel Fernández Muñoz