martes, 17 de febrero de 2026

La Intención

La Intención

La intención se refiere a la consciencia, el pensamiento y la voluntad: funciones avanzadas de la corteza cerebral y una facultad humana única.

Tai Chi Chuan es un arte marcial interno: utiliza la intención para dirigir el qi y este para mover el cuerpo.

Por lo tanto, la práctica de la forma debe estar guiada por la intención.

Sin intención no hay qi; sin qi no hay habilidad.

Algunos practican la forma cientos de veces y no obtienen nada; la razón es que practican sin intención.

La intención es lo primero; el qi la sigue; la forma obedece.

Por eso se dice: “Dondequiera que vaya la intención, llegará el qi; dondequiera que llegue el qi, también estará presente el poder”.

Cuando la intención se mueve, el qi la sigue; cuando el qi circula, la sangre fluye; los canales se abren y el cuerpo se calienta.

Este es el efecto de la habilidad interna.

Por lo tanto, se dice: ‘Tai Chi Chuan es quietud en movimiento. La intención se mueve y la forma la sigue’.

La intención es la maestra de la práctica de la forma.

Aunque el cuerpo se mueva, el espíritu no se desvíe; aunque los ojos miren, la intención no se dispersa.

Cuando la mente y el espíritu están en calma y la energía se dirige hacia el interior, surge la verdadera intención y se puede utilizar el verdadero qi.

La primera tarea de la práctica de la forma es la intención enfocada, valorando el movimiento interno, no la forma externa vacía.

Solo entonces se puede recibir la verdadera transmisión de Tai Chi Chuan.

Maestro Wei Shuren

Fuente: Tai Chi Colorado Springs

jueves, 22 de enero de 2026

Las Artes Marciales Permiten Tres Cosas

 Lo Que Permiten 

 

Las artes marciales permiten tres cosas:

Primero, mantienen y fortalecen la salud; segundo, brindan la capacidad de defenderse y controlar a un posible atacante; tercero, si se practican bien, pueden abrir la mente y elevar el espíritu.

Sin mencionar que, a veces, pueden cambiar el curso del destino.

 

Sun Lutang

Fajin - Taijiquan & Cultura orientale

 

jueves, 8 de enero de 2026

El Espejo Opaco

El Espejo Opaco

 

En una sala del templo había un espejo antiguo que nadie usaba.

El cristal estaba empañado por el tiempo y apenas reflejaba formas borrosas.

El aprendiz Yori decidió limpiarlo.

Pasó un paño húmedo, luego otro, luego arena fina…

Pero el espejo seguía igual de opaco.

Frustrado, fue al maestro Retsu.

—Maestro, este espejo ya no sirve. No muestra nada.

Retsu se acercó y lo observó en silencio.

—¿Qué quieres ver en él?

—A mí mismo —respondió Yori.

—Entonces no mires el cristal —dijo el maestro—. Mira lo que intentas encontrar.

Yori frunció el ceño.

Retsu sopló suavemente sobre el espejo.

Durante un instante, apareció un reflejo tenue… y se desvaneció.

—El espejo no está sucio —dijo el maestro—. Estás intentando que te devuelva una imagen que aún no te atreves a sostener.

Yori quedó inmóvil.

—Cuando no sabemos quiénes somos —continuó—, no es que el espejo no refleje… es que evitamos ver con nitidez.

El aprendiz bajó la mirada.

—¿Y qué debo hacer?

Retsu apoyó la mano sobre el cristal.

—No intentes que te muestre algo mejor.

Quédate lo suficiente… hasta que puedas mirarte sin corregirte.

Yori volvió a la sala esa noche.

No pulió.

No frotó.

Solo se quedó frente al espejo opaco.

Y por primera vez, no necesitó verlo claro para reconocerse.

jueves, 1 de enero de 2026

La Caña De Bambú Y Tai Chi



La Caña De Bambú Y Tai Chi

 

 

 

 

 

La comparación entre la caña de bambú y el Taiji (Tai Chi) es una de las metáforas más ricas y fundamentales en la filosofía de las artes marciales internas. Ambos comparten una esencia que los maestros resumen en una frase: "Doblarse para no romperse".

Aquí te explico los puntos clave donde el bambú y el movimiento del Taiji se encuentran:

1. Flexibilidad y Resiliencia (Elasticidad)

El bambú es famoso por su capacidad de doblarse profundamente bajo el peso de la nieve o la fuerza de un vendaval, pero recupera su forma original en cuanto la presión cesa.

En el Taiji: No resistimos la fuerza del oponente con dureza. En su lugar, cedemos y nos adaptamos a su dirección (flexibilidad) para luego "rebotar" o devolver la energía con la misma elasticidad del bambú.

2. Vacío Interno y Firmeza Externa

Si cortas una caña de bambú, verás que es hueca, pero sus paredes son extremadamente resistentes.

En el Taiji: Se busca un cuerpo relajado ("vacío" de tensiones innecesarias) que permita el libre flujo del Qi (energía), pero manteniendo una estructura física alineada y fuerte que no se colapsa. Es la unión de lo blando (interior) y lo duro (estructura).

3. El Enraizamiento

Aunque el bambú es ligero y se mueve con la brisa, sus raíces son una red profunda y firme que lo mantiene unido a la tierra.

En el Taiji: El principio de estar "enraizado" es vital. El movimiento nace en los pies y se desarrolla en las piernas. Sin una base sólida como la del bambú, la suavidad de la parte superior del cuerpo se convierte en debilidad.

4. La Verticalidad y el "Eje Central"

A pesar de su flexibilidad, el bambú siempre busca crecer hacia el cielo, manteniendo una línea vertical clara.

En el Taiji: La columna vertebral se mantiene erguida y alineada ("como si colgara de un hilo"). Esta verticalidad permite que el cuerpo rote sobre su eje de manera eficiente y equilibrada, igual que una caña de bambú que oscila sin perder su centro.

5. Integración: "Todo el cuerpo se mueve como uno"

El bambú no se dobla solo en un punto; toda la caña participa en el movimiento para distribuir la presión.

En el Taiji: Existe el principio de que "si una parte se mueve, todo el cuerpo se mueve". No son movimientos aislados de los brazos, sino una onda continua que recorre todo el cuerpo, similar a cómo el viento recorre una plantación de bambú.

Dato curioso: En la práctica avanzada de Taiji, a menudo se utiliza una caña de bambú larga para entrenar la transmisión de fuerza desde los pies hasta la punta, aprovechando precisamente esa vibración elástica natural de la planta. 

Fuente: Rita Vega Marrero

viernes, 26 de diciembre de 2025

Llegaste Hasta Aquí

Llegaste Hasta Aquí

 

Este año te tocó estar solo en lo alto.

Sin aplausos.

Sin testigos.

Solo tú, tus decisiones… y el peso de seguir.

Hubo días en los que nadie vio tu cansancio, ni las batallas internas que libraste en silencio.

Aun así, no retrocediste.

No todo fue perfecto, pero todo te formó.

Cada duda te hizo más firme.

Cada golpe te enseñó a mantenerte de pie.

Si este año no te dieron una medalla, recuérdalo tú mismo:

‘Llegaste hasta aquí.’

Y eso ya dice más de ti que cualquier palabra.