miércoles, 4 de enero de 2017

Cuando el movimiento cesa


Cuando el movimiento cesa, regresa la calma, 
y de la calma surge de nuevo el movimiento.
Tarde o temprano toda actividad cesa.
Después de la tormenta viene la calma.
Después del concierto sinfónico, la música retorna al silencio 
y el silencio se vuelve presente. 
Y del silencio brota de nuevo el sonido.
Siente cómo tu propia voz retorna al silencio 
y cómo desde el silencio vuelve a surgir de nuevo tu voz.
¡Qué bella melodía forman el silencio y tu voz!
Hay un tiempo para actuar y un tiempo para no actuar.
A veces el agua fluye.
A veces permanece quieta.
Cuando fluye, fluye.
Cuando está quieta, está quieta.
Aferrarse a la actividad conduce al estrés y a la locura.
Estancarse en la no actividad es caer en la torpeza.


¿CÓMO PODRÍAMOS APRECIAR LA MÚSICA SIN SENTIR EL SILENCIO?

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