sábado, 1 de septiembre de 2012

Credo Shaolin


El hombre que caminaba sobre el agua


 Un derviche de mente simplona, de una escuela austeramente piadosa, estaba caminando un día por la orilla de un río. Estaba absorto, concentrado en problemas de índole moral y escolásticos, pues ésta era la forma que la enseñanza sufí había tomado en la comunidad a la que él pertenecía. Equiparaba religión emocional con la búsqueda de la Verdad esencial.
Repentinamente sus pensamientos fueron interrumpidos por un fuerte grito: alguien estaba repitiendo el llamado derviche. "Esto carece de sentido”, se dijo a sí mismo, "ya que está pronunciando mal las sílabas. En lugar de decir ya hu está diciendo u ya hu". Luego pensó que tenía el deber, como estudiante más cuidadoso, de corregir a esta desafortunada persona, quién tal vez no había tenido la oportunidad de ser correctamente guiada, y por ende, probablemente, sólo estaba haciendo lo mejor que podía para interpretar la idea que yace detrás de los sonidos. De manera que alquiló un bote e hizo su camino hacia la isla, que se hallaba en medio de la corriente, desde donde el sonido parecía llegar. Sentado en una cabaña de juncos encontró a un hombre, vestido con un manto derviche, que se movía siguiendo el ritmo de la frase iniciática que repetía. "Amigo mío", dijo el primer derviche, "estás pronunciando mal la frase. Me incumbe decirte esto, ya que hay mérito para aquel que da y para aquel que acepta consejo. Ésta es la forma en que la debes decir". Y le dijo la frase.
"Gracias”, dijo humildemente el otro derviche. El primer derviche volvió a su bote, lleno de satisfacción por haber hecho una buena acción. Después de todo, se decía que un hombre capaz de repetir la sagrada fórmula correctamente podría inclusive caminar sobre las olas; algo que él nunca había visto, pero que siempre tuvo la esperanza (por alguna razón) de ser capaz de lograr. Ahora ningún sonido proveniente de la cabaña de juncos llegaba a sus oídos, pero estaba seguro de que su lección había sido bien acogida. Entonces oyó un vacilante u ya hu al comenzar el segundo derviche a repetir la frase en la misma forma que antes....
Mientras el primer derviche pensaba en esto, reflexionando, sobre la perversidad de la humanidad y su persistencia en el error, vio de repente un extraño espectáculo. Desde la isla, el otro derviche se acercaba caminando sobre la superficie del agua Asombrado, dejó de remar. El segundo derviche llegó junto a él y dijo:"Hermano, siento molestarte, pero tuve que venir aquí a preguntarte acerca de la manera corriente de pronunciar la repetición, pues me resulta difícil recordarla".



Proverbio Chino


jueves, 30 de agosto de 2012

Los Secretos de Tai Chi Chuan*



Hubo una vez un monje que deseaba ser instruido en los secretos del Tai Chi. 
Y el maestro que enseñaba dicho arte era visitado por un montón de personas que deseaban lo mismo cada mañana. 
Sin embargo, el maestro no accedía a ello con facilidad. Un buen día, este monje se acercó al maestro cuando salía del templo y le explicó su inquietud. A lo cual el maestro le dijo: “Esta bien. Te enseñare con una condición, que saques con tus brazos este pino que está en frente a mi templo de hace años y con los pies enraizados, como abrazando el mismo para lograrlo”
“Si maestro”, contestó el monje. Y así pasaron tres años y el monje se acercó hacia el templo. El maestro salía del mismo como cada mañana y se topó con el monje, éste se arrodilló y le dijo: maestro he logrado arrancar el pino ya estoy listo, ¿me enseñarás?
Y el maestro se largo a reír a carcajadas: Te crees que alguien querrá pelear con un hombre que después de largos tres años de intento, ha logrado sacar un pino gigante. Nadie osará en desafiarte. Y así el maestro le enseñó a este monje el principio del enraizamiento. Sólo que el monje no lo sabía. No sabía que uno de los secretos de este maestro era el enraizamiento.

domingo, 19 de agosto de 2012

*Escuchar


Saber escuchar


¿Cuántas veces te has detenido a escuchar el canto de los pájaros?Oír es hacer uso del sentido del oído.
Escuchar es oír poniendo además, atención.
Muchas veces evitamos escuchar a quien quiere hablarnos con intimidad para no comprometernos a ayudar o a compartir una aflicción,  un problema.
Si aprendes a escuchar a los demás, aprenderás a escucharte a ti mismo.
A meditar y profundizar en las verdades de la vida. 
Crecer interiormente.
Es en silencio cuando analizas, creas, comprendes,  inventas, decides.
 Si sabes escuchar, sabrás también respetar.
La persona que escucha, asume una actitud de amor y  paz.
Aprendiendo a guardar silencio y a escuchar, llegarás a descubrir la maravillosa armonía que existe en la creación de la cual, tú también  eres parte.

martes, 7 de agosto de 2012

III Seminario de Perfeccionamiento


El próximo lunes 20 de Agosto, realizaremos el tercer Seminario de Perfecionamiento del año. Como en los anteriores trabajaremos sobre la Forma de 24 movimientos del Estilo Yang, como base de partida para comprender los Principios aplicados a los movimientos en su aplicación marcial.
Como es habitual el seminario se desarrollará en el Paseo de las Bicicletas, nuestro lugar tradicional. Nos reuniremos a las 9:45, para comenzar a las 10:00 hs.

Les solicito confirmar su asistencia, y volver a leer 
los 10 Principios de Yang Chen Fu.

Lugar de realización: 
Paseo de las Bicicletas, Av Dardo Rocha al 300, entre Luís Saénz Peña y Carlos Pellegrini, Acassuso, San Isidro.

Horario: 10:00 hs.

domingo, 29 de julio de 2012

Jornada en el Paseo

Fotos de la Jornada de práctica al aire libre , realizada en el 
Paseo de las Bicicletas, Acassuso, San Isidro