sábado, 14 de diciembre de 2019

Comprension de los misterios del Tao


Las personas avanzadas están en paz y no tienen deseos; están en calma y no tienen preocupaciones.
Hacen del cielo su baldaquín y de la tierra su carruaje; de las cuatro estaciones hacen sus caballos y convierten a la oscuridad y a la luz en sus conductores.
Viajan por donde no hay camino, vagan por donde no hay abati­miento, parten sin atravesar ninguna puerta.
Con el cielo como baldaquín, nada queda sin cubrir; con la tierra como carruaje, nada queda sin lle­var.
Con las cuatro estaciones como caballos, nada queda sin emplear; con la oscuridad y la luz como conductores, nada queda sin ser incluido.
Por ello, son rápidos sin vacilaciones, viajan sin cansarse.
No pertur­bados sus cuerpos, sus intelectos no quedan disminui­dos, y ven al mundo entero con claridad.
Esto es man­tenerse en la esencia del Camino y observar la tierra sin ataduras.
Por ello, los asuntos del mundo no son planeados, sino promovidos según su propia naturaleza.
No puede hacerse nada para facilitar los cambios de las miríadas de seres, excepto captar lo esencial y regresar a ello.
En consecuencia, los sabios cultivan los cimien­tos internos y no se adornan externamente con cosas superficiales.
Activan su espíritu vital y dejan en reposo sus opiniones aprendidas.
Por ello, son abiertos y sin argucias, aunque no hay nada que no hagan; no tienen leyes, pero no hay desorden.
No tener argucias significa no actuar antes que los demás.
No tener leyes significa no cambiar la naturale­za.
Que no hay desgobierno significa que avanzan mediante la afirmación recíproca de los seres.


Wen Tzu
 


No hay comentarios.: