martes, 15 de septiembre de 2015

Puro como el loto, con la fuerza del ciruelo y el espíritu del jade.

Durante generaciones, 
los chinos recibieron enseñanzas de metáforas que reflejan estados emocionales oespirituales 
a fin de forjar la cultura del pueblo.












La cultura tradicional china, que se cree fue legada por los dioses a los humanos, es un recurso espiritual infinito para las generaciones futuras, una fuente de conocimiento capaz de dotar de los más profundos significados a la literatura, la música, la pintura, la caligrafía y a todo tipo de artes.

La cultura china es profunda y tiene una larga historia.

En su entendimiento sobre el universo y la vida, resalta la armonía entre el Cielo y la Tierra, considerando a la moral como condición necesaria para conseguir la armonía entre la naturaleza y la humanidad.

Por ello, los chinos adoraron al Cielo y prestaron atención a la virtud durante milenios.
El profundo significado de la visión tradicional de la antigua China sólo puede ser entendido y experimentado a través de la elevación moral y espiritual que dejaron los caminos espirituales del taoísmo, con su énfasis en la "verdad"; el budismo, que hace hincapié en la "compasión"; y el confucianismo, con su prédica de "benevolencia, rectitud, buenas costumbres, sabiduría y honestidad".
Por eso se conocen las enseñanzas del confucianismo, el budismo y el taoísmo como el corazón de la cultura tradicional china; de ellas se desprenden los principios éticos, valores morales, rituales, estilos de vida, costumbres, hábitos y hasta el desarrollo científico y social que conformaron la cosmovisión del pueblo chino desde su remoto comienzo.
Durante generaciones, los chinos recibieron enseñanzas de metáforas que reflejan estados emocionales o espirituales.
Por ejemplo, hablan del bambú cuando quieren simbolizar la integridad, o del ciruelo cuando se trata de la dignidad.
El jade representa el carácter noble de un caballero y refleja la admiración de la gente por la gran virtud, como también la esperanza de perfeccionar el carácter humano.
A menudo se refieren a la flor de loto para representar un estado de pureza, porque esta mística planta crece en el lodo sin ser contaminada, emergiendo pura y delicadamente hacia la superficie.
Cuando en el helado y crudo invierno florece el ciruelo, al pueblo chino le invade una sensación de felicidad y gran emotividad, pues es un indicio de que muy pronto llegará la primavera.
La flor de ciruelo es elegante, pura y encantadora; su placentera y suave fragancia llega muy lejos, penetrando los corazones de la gente con su dulce aroma.
En medio de la lluvia y la intensa nieve, su persistente fuerza motiva a la gente a seguir adelante y renueva las esperanzas después de un largo y duro invierno.
A menudo, las personas destacadas y las personalidades más virtuosas de la antigua sociedad china se compararon, por sus características similares, a la flor del ciruelo.
Por ejemplo, Tao Yuanming (372 - 427) fue un escritor chino que persistió en su dignidad y no se rindió ante la fama y el interés personal.
Zhuge Liang (181-234), como estratega y consejero del reino de Shu, mantuvo su lucidez y logró grandes aspiraciones.
Liu Yuxi (772-842) era un filósofo y poeta que mantenía al mundo entero en su mente a pesar de residir en un cuarto humilde y frío.
Lu You (1125-1209) fue un funcionario de gobierno al que bajaron de rango varias veces, pero siempre mantuvo su lealtad a la nación; además, como poeta, durante toda su vida amó y alabó a las flores de ciruelo, y consideraba que estaba forjando el carácter de una flor de ciruelo.
Hay quienes también se compararon con el jade, pues sus atributos lo hace un elemento valioso dentro de la cultura tradicional china.
El jade representa los valores y el espíritu de la cultura tradicional china y sus cualidades son usadas como metáfora para la virtud de un caballero.
Confucio dijo una vez, "un caballero atesora la virtud igual que el jade", y "el jade acompaña al hombre virtuoso; sin motivos excepcionales, el jade no debe separarse del hombre".
El jade tiene cinco características: es suave y resplandeciente, lo cual representa la benevolencia; es filoso, pero no herirá a otros, lo cual representa rectitud.
Cuando el jade es colgado en la pared, representa los modales adecuados. Todo el jade es sólido y denso, así representa la sabiduría; es colorido, no obstante claro de adentro hacia fuera, lo cual representa la honestidad.
De esta manera se declaró la conexión entre el jade y un caballero, y fue usado para disciplinar a los eruditos y oficiales.
El confucianismo se vio representado en el jade, por tener las características de la benevolencia, la rectitud, los buenos modales, la sabiduría y la honestidad.
El color del jade va de transparente a opaco, igual que, el cielo y representa la nobleza, la pureza y el carácter pacífico de un caballero.
Los destellos también son fáciles de ver, igual que la franqueza del caballero que no oculta sus defectos.
Además, la belleza del jade se puede ver desde cualquier ángulo, del mismo modo que la integridad y la persistencia en la virtud de un caballero, que no hace trampa aunque nadie lo vea.
No sólo el color del jade encaja con el cielo, sino que su significado también es consistente con la forma del cielo.
En otras palabras, el jade puede armonizar muchas cosas, del mismo modo que la virtud de un caballero puede ayudar a los que lo rodean.
A todos los chinos les gusta el bello jade, porque la gran virtud representa al Tao y es respetada en todas partes.
Durante la historia china, los hombres sabios y virtuosos que buscaban conformar el camino celestial, siempre usaron los ejemplos del jade, las flores de loto y del ciruelo para educar a los pueblos.
Confucio pasó toda su vida enseñando a la gente a ser pura, benevolente y perseverar a pesar de las tribulaciones.
Desde el punto de vista de una cultura milenaria, la fuerza de los valores morales y las creencias tradicionales pueden poner fin a un mundo de diferencias y conflictos y proporcionar una paz más profunda.
Frente a un mundo caótico, esta fuerza puede permitir que las personas tengan en su mente un pedazo de tierra pura donde mantener la paz, encontrar la integración del hombre y la naturaleza, y reencontrarse con: la belleza de la armonía y los valores de la vida.
 







 

Moli Hua


 

domingo, 13 de septiembre de 2015

Concepto de Polaridad en Tai chi chuan. parte 1





Polaridad es el estado total o parcial de un elemento o conjunto en relación a su estado Yin y Yang.
Para entender el concepto de polaridad primero debemos comprender lo que es el Yin y el Yang.
Concepto de Yin y Yang.
El concepto de Yin y Yang está profundamente ligado al Tai chi chuan.
La definición más ortodoxa de Yin y Yang es:
“El Yin y el Yang son dos fuerzas opuestas y complementarias que interactúan entre sí y que se expresan mediante el símbolo del Taichi”.
Esta definición nos aporta una idea poco clara de lo que es el conjunto Yin y Yang, también denominado según la filosofía taoísta como Taichii.
Para aclarar un poco todo esto debemos adentrarnos en la filosofía taoísta con el fin de esclarecer los términos.
Para una mejor comprensión explicaremos el origen del Universo según el Tao de forma muy resumida.
Al principio existía la “Nada”.
El estado del Universo primordial era un estado no material, también denominado como estado de “Wuchi”.
De esa “Nada” surgieron dos fuerzas de polaridad opuesta, llamémoslas fuerza Yin y fuerza Yang.
Dichas fuerzas se enlazaron entre sí encontrando la armonía y formando un “Todo” o “Taiji”.
A partir de esa fusión se crearon todas las cosas materiales del Universo.
En esta narración del origen del Universo, vemos como todo empieza desde la nada o el vacío.
Ese vacío no significa que esté carente de movimiento o intención, pues en la filosofía taoísta “no es lo mismo hacer nada, que no hacer”.
De ese “no hacer” nace el movimiento expresado en dos fuerzas.
La fuerza Yin que representa lo femenino, lo carente de luminosidad, lo suave, lo negativo, y la fuerza Yang que representa lo masculino, lo luminoso, lo áspero, lo positivo.
Ambas fuerzas necesitan de la fuerza opuesta para existir y se ven obligadas a interactuar entre ellas.
Cuando Yin está en plenitud empieza a morir; es entonces cuando Yang nace.
Al tiempo que Yin se desvanece, Yang toma fuerza hasta alcanzar su plenitud.
En este momento Yin muere y vuelve a nacer completando de esta manera el ciclo.
Las fuerzas Yin y Yang siempre están en movimiento y pueden ser expresadas en cada uno de los aspectos de nuestra vida tales como el día y la noche, la tierra y el cielo, lo masculino y lo femenino, lo débil y lo fuerte, lo lleno y lo vacío y un largo etcétera.
Uno de los conceptos más difíciles de entender del Yin y el Yang es que son fuerzas mutables.
Yin será Yin siempre y cuando sea comparado con su opuesto Yang. Si Yin es comparado con Yin, uno de los dos mutará a Yang para que la armonía no se rompa.
De esta misma forma ocurrirá al comparar Yang con Yang.
Para que se entienda mejor comparemos el cielo y la tierra.
La tierra es Yin porque es oscura y apagada, siendo así el cielo Yang porque hay luz y claridad.
Esto ocurriría en un día soleado, pero si el día estuviera encapotado, la tierra sería Yang porque tiene más claridad que el cielo que sería Yin.
Al mismo tiempo el cielo Yin sería Yang si lo comparamos con la oscuridad del espacio exterior.
Esta propiedad de mutación es lo que hace que el concepto Yin y Yang sean complicados de entender, pero su conocimiento es un requisito fundamental para poder practicar Tai chi chuan.
A los cambios que surgen de las fuerzas Yin y Yang se las denomina cambios de polaridad y son expresados en cada uno de los movimientos que ejecutamos en la práctica.
El entendimiento de Yin y Yang nos proporciona la información de cómo actúan las energías “prestadas” y cómo podemos desarrollar fuerza con nuestro cuerpo utilizando los amplificadores corporales.



viernes, 11 de septiembre de 2015

Un hombre de Kung Fu



Un discípulo preguntaba a su Maestro: 
  ¿Cuál es la diferencia entre un hombre de Kung Fu y un hombre común?

El Maestro respondió: 
  "Cuando el hombre común recibe su primera graduación, corre rápidamente a su casa gritando a todos el hecho.
Después de recibir su segunda graduación, escala el techo de su casa, y lo grita a todos. Al obtener la tercera graduación, recorrerá la ciudad contándoselo a cuantas personas encuentre."

El Maestro continuó:

  "Un hombre de Kung Fu que recibe su primera graduación, inclinará su cabeza en señal de gratitud; después de recibir su segunda graduación, inclinará su cabeza y sus hombros; y al llegar al tercera graduación, se inclinará hasta la cintura, y en la calle, caminará junto a la pared, para pasar desapercibido.
Cuanto más grande sea la experiencia, habilidad y potencia, mayor será también su prudencia y humildad".