sábado, 5 de diciembre de 2020

Wu Wei

El Tao no puede ser entendido como algo susceptible de alcanzar o controlar únicamente desde la razón o de un proceso mental determinado.

Entender la Mente Universal como una manifestación de la no-mente, es un modo de pensar que no es susceptible de lograr desde la persona, y de allí que todo esfuerzo destinado a esto sea un círculo vicioso que necesariamente involucra un grado de polución-contagio.

Según esto, en vez de vaciar o de purificar la mente de todo pensamiento, uno debería liberarla de toda actividad mental, porque la mente es imposible de controlar.

Tratar de purificarla es contaminarla con la purificación, una persona libre no puede ser la consecuencia de una disciplina artificial.

Ge Neng expresó que la práctica de meditar para purificar la mente es confusa, porque nuestra naturaleza es ya desde el origen pura y clara.

La mente debe actuar por sí misma, no tiene sentido batallar para liberar a esta mente atrapada en un mundo interior, presa de contradicciones como pensamiento-acción, sujeto-objeto, intuición-razón, bien-mal, tiempo-eternidad, vida-muerte, ser-nada...


Dice el Tao Te King:
Todo el mundo toma lo bello por lo bello,
y por eso conocen qué es lo feo.
Todo el mundo toma el bien por el bien,
y por eso conocen qué es el mal.
Porque el ser y el no-ser se engendran mutuamente,
lo fácil y lo difícil se complementan,
lo largo y lo corto se forman uno del otro,
lo alto y lo bajo se aproximan,
el sonido y el tono se armonizan entre sí,
el antes y el después se suceden recíprocamente.
Por eso el sabio adopta la actitud de no obrar
y practica una enseñanza sin palabras.

 

Fuente: Toni Ruiz

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