jueves, 22 de enero de 2026

Las Artes Marciales Permiten Tres Cosas

 Lo Que Permiten 

 

Las artes marciales permiten tres cosas:

Primero, mantienen y fortalecen la salud; segundo, brindan la capacidad de defenderse y controlar a un posible atacante; tercero, si se practican bien, pueden abrir la mente y elevar el espíritu.

Sin mencionar que, a veces, pueden cambiar el curso del destino.

 

Sun Lutang

Fajin - Taijiquan & Cultura orientale

 

jueves, 8 de enero de 2026

El Espejo Opaco

El Espejo Opaco

 

En una sala del templo había un espejo antiguo que nadie usaba.

El cristal estaba empañado por el tiempo y apenas reflejaba formas borrosas.

El aprendiz Yori decidió limpiarlo.

Pasó un paño húmedo, luego otro, luego arena fina…

Pero el espejo seguía igual de opaco.

Frustrado, fue al maestro Retsu.

—Maestro, este espejo ya no sirve. No muestra nada.

Retsu se acercó y lo observó en silencio.

—¿Qué quieres ver en él?

—A mí mismo —respondió Yori.

—Entonces no mires el cristal —dijo el maestro—. Mira lo que intentas encontrar.

Yori frunció el ceño.

Retsu sopló suavemente sobre el espejo.

Durante un instante, apareció un reflejo tenue… y se desvaneció.

—El espejo no está sucio —dijo el maestro—. Estás intentando que te devuelva una imagen que aún no te atreves a sostener.

Yori quedó inmóvil.

—Cuando no sabemos quiénes somos —continuó—, no es que el espejo no refleje… es que evitamos ver con nitidez.

El aprendiz bajó la mirada.

—¿Y qué debo hacer?

Retsu apoyó la mano sobre el cristal.

—No intentes que te muestre algo mejor.

Quédate lo suficiente… hasta que puedas mirarte sin corregirte.

Yori volvió a la sala esa noche.

No pulió.

No frotó.

Solo se quedó frente al espejo opaco.

Y por primera vez, no necesitó verlo claro para reconocerse.

jueves, 1 de enero de 2026

La Caña De Bambú Y Tai Chi



La Caña De Bambú Y Tai Chi

 

 

 

 

 

La comparación entre la caña de bambú y el Taiji (Tai Chi) es una de las metáforas más ricas y fundamentales en la filosofía de las artes marciales internas. Ambos comparten una esencia que los maestros resumen en una frase: "Doblarse para no romperse".

Aquí te explico los puntos clave donde el bambú y el movimiento del Taiji se encuentran:

1. Flexibilidad y Resiliencia (Elasticidad)

El bambú es famoso por su capacidad de doblarse profundamente bajo el peso de la nieve o la fuerza de un vendaval, pero recupera su forma original en cuanto la presión cesa.

En el Taiji: No resistimos la fuerza del oponente con dureza. En su lugar, cedemos y nos adaptamos a su dirección (flexibilidad) para luego "rebotar" o devolver la energía con la misma elasticidad del bambú.

2. Vacío Interno y Firmeza Externa

Si cortas una caña de bambú, verás que es hueca, pero sus paredes son extremadamente resistentes.

En el Taiji: Se busca un cuerpo relajado ("vacío" de tensiones innecesarias) que permita el libre flujo del Qi (energía), pero manteniendo una estructura física alineada y fuerte que no se colapsa. Es la unión de lo blando (interior) y lo duro (estructura).

3. El Enraizamiento

Aunque el bambú es ligero y se mueve con la brisa, sus raíces son una red profunda y firme que lo mantiene unido a la tierra.

En el Taiji: El principio de estar "enraizado" es vital. El movimiento nace en los pies y se desarrolla en las piernas. Sin una base sólida como la del bambú, la suavidad de la parte superior del cuerpo se convierte en debilidad.

4. La Verticalidad y el "Eje Central"

A pesar de su flexibilidad, el bambú siempre busca crecer hacia el cielo, manteniendo una línea vertical clara.

En el Taiji: La columna vertebral se mantiene erguida y alineada ("como si colgara de un hilo"). Esta verticalidad permite que el cuerpo rote sobre su eje de manera eficiente y equilibrada, igual que una caña de bambú que oscila sin perder su centro.

5. Integración: "Todo el cuerpo se mueve como uno"

El bambú no se dobla solo en un punto; toda la caña participa en el movimiento para distribuir la presión.

En el Taiji: Existe el principio de que "si una parte se mueve, todo el cuerpo se mueve". No son movimientos aislados de los brazos, sino una onda continua que recorre todo el cuerpo, similar a cómo el viento recorre una plantación de bambú.

Dato curioso: En la práctica avanzada de Taiji, a menudo se utiliza una caña de bambú larga para entrenar la transmisión de fuerza desde los pies hasta la punta, aprovechando precisamente esa vibración elástica natural de la planta. 

Fuente: Rita Vega Marrero

viernes, 26 de diciembre de 2025

Llegaste Hasta Aquí

Llegaste Hasta Aquí

 

Este año te tocó estar solo en lo alto.

Sin aplausos.

Sin testigos.

Solo tú, tus decisiones… y el peso de seguir.

Hubo días en los que nadie vio tu cansancio, ni las batallas internas que libraste en silencio.

Aun así, no retrocediste.

No todo fue perfecto, pero todo te formó.

Cada duda te hizo más firme.

Cada golpe te enseñó a mantenerte de pie.

Si este año no te dieron una medalla, recuérdalo tú mismo:

‘Llegaste hasta aquí.’

Y eso ya dice más de ti que cualquier palabra.

jueves, 25 de diciembre de 2025

No-Resistencia: La Estrategia Invisible

No-Resistencia: La Estrategia Invisible 

         

En El arte de la paz, Morihei Ueshiba afirma que la forma más elevada de la acción marcial es la que fluye sin oposición. La no-resistencia es precisión, presencia y sensibilidad despierta. Un principio técnico, espiritual y estratégico que transforma la energía del conflicto sin necesidad de enfrentarlo directamente.

“El arte de la paz no es fácil. Es una lucha, un movimiento contra el ego, contra la ambición, contra la agresión. Y esa lucha se da sin resistencia.”

Aplicar este principio requiere leer la intención del otro antes de que se manifieste, conectarse con su ritmo y redirigirlo desde el centro. El cuerpo no se endurece; se vuelve canal. La mente no reacciona; observa.

“Cuando un oponente viene hacia ti, no trates de chocar con su ataque. Recíbelo como se recibe a un invitado.”

Recibir con apertura implica estar completamente disponible en el momento presente. La técnica nace del vacío interior, no de la tensión. El movimiento se afina cuando desaparece la intención de imponerse.

“No luches contra la fuerza. Redirígela. Usa la fuerza del otro para resolver el conflicto sin dañarlo.”

Guiar sin fricción requiere presencia absoluta. La no-resistencia convierte la energía del otro en parte de la propia acción. No hay sometimiento ni evasión: hay claridad, control y dominio silencioso.

“Cuando el enemigo avanza, acércate. Cuando se retira, acompáñalo. Cuando se detiene, siéntate con él.”

El arte de la paz enseña a moverse en unidad con lo inevitable. En ese espacio sin choque, el aikidō revela su verdadera forma: armonía en movimiento.

Gabriel Benitez©