jueves, 30 de junio de 2016

Flexibilidad Para No Romperse En Vano.


Flexibilidad
La flexibilidad es el secreto para vivir en paz, mira que vale la pena y que no.
En la vida se darán varios huracanes y pocos árboles quedarán en pie.
Las palmeras que son flexibles, son las que mejor resisten a los fuertes y destructivos vientos.
Los árboles más fuertes son arrancados desde sus raíces y mueren, no se quiebran, no ceden, no son flexibles.
La vejez, es sinónimo de rigidez, de falta de flexibilidad.
Un bebé cuando nace es muy flexible y los niños conservan la flexibilidad.
La flexibilidad es juventud, renacimiento, salud, aprendizaje y armonía total.
Por ello no vale la pena ser terco u obstinado.
Al ser terco u obstinado se corre el riesgo de ser arrancado de raíz.





Vale la pena
Vale la pena, es una expresión que significa que el esfuerzo hecho por conseguir algo tiene un buen resultado.
Muchas veces se entiende pena como penurias o sufrimiento, pero realmente es el esfuerzo o molestia de trabajo.
Por ello, el concepto de flexibilidad es la adaptación que se posee de adaptarse a una nueva situación.
En la parte física mecánica se entiende como la respuesta a los esfuerzos y su desplazamiento.
Vale la pena ser flexible sin dejar de ser firme como veremos más adelante.
Todas las especies que han logrado sobrevivir en este planeta, han debido su existencia a su capacidad de adaptarse.
Todas aquellas que se han extinguido, no han tenido dicha capacidad.

Saber escuchar
La sabiduría del adaptarse es en mucho el saber escuchar, saber que ceder,
lo que nos llevará a no hacer las cosas en vano.
Vano significa la distancia o hueco entre dos apoyos, por ejemplo una ventana.
Vano es por lo tanto vacío, hueco, inútil.
Pero realmente, lo vano si puede ser útil.
En el taoísmo, la utilidad de la cosas es por lo vano o vacío.
Una ventana no será útil sin lo vano. 
Un recipiente no tendrá razón de ser si no tiene un vacío.
Por ello, inclusive en lo vano, debes saber cómo ser flexible y adaptar tu vida.

Muchas veces aparentemente no ganarás nada con ceder a muchas circunstancias, pero al ceder puedes ganar mucho más.
En tai chi chuan, aikido y yudo, que son artes marciales de comprobada eficacia, se utiliza la fuerza del contrario para vencer.
Por ello es que debes tener la sabiduría para saber cuándo ceder y que ceder.
Mucho se gana con saber escuchar, saber conversar.
Reunirse, conversar, intercambiar opiniones, no es acordar ni transar, no es perder y, muchas veces basta con ello para acabar con muchos huracanes.
La mayor parte de los problemas es no enfrentarlos como una palmera y pretendemos hacernos fuertes como un roble.

Muchos éxitos se logran con una caricia y no con un golpe.

Autor Desconocido


martes, 28 de junio de 2016

Pensamientos de un maestro de verdad


Tu espíritu es el verdadero escudo.
El fracaso es la clave del éxito.
Cada error nos enseña algo.
El progreso llega a aquellos que se adiestran ininterrumpidamente.
No encares este mundo con temor y rechazo.
Afronta con valor todo lo que los dioses te ofrecen.
Herir a un oponente es herirte a ti mismo.
El arte de la paz es controlar la agresión sin producir daños.
El verdadero guerrero es invencible porque no lucha con nadie.
Vencer significa derrotar la idea de disputa que albergamos en nuestra mente.
Hasta el más poderoso de los seres humanos tiene una esfera de fuerza limitada.
Sácalo de esa esfera y atráelo a la tuya; su fuerza se disipará.
En situaciones extremas, el universo entero se transforma en nuestro enemigo; en momentos tan críticos, la unidad de mente y técnica es esencial: ¡No permitas que tu corazón titubee!
Tan pronto como te ocupas del "bien" y el "mal" de tus semejantes, creas una abertura en tu corazón por la que entra la malicia.
Examinar, competir y criticar a otros te debilita y te derrota.
Tu corazón está lleno de semillas fértiles esperando brotar.
Del mismo modo que una flor de loto surge del lodo para florecer en todo su esplendor, la interacción de la respiración cósmica hace florecer el espíritu para que dé fruto en este mundo.
Cuando la concentración impregna la mente y el cuerpo, el poder de la respiración se vuelve uno con el universo, extendiéndose suave y naturalmente hasta el límite absoluto, pero, a la vez, la persona se hace cada vez más autocontenida e independiente.


Morihei Ueshiba


lunes, 27 de junio de 2016

Actúa como el agua


El Guerrero de la Luz a veces actúa como el agua, y fluye entre los obstáculos que encuentra.
En ciertos momentos, resistir significa ser destruido; entonces, él se adapta a las circunstancias.
Acepta sin protestar que las piedras del camino tracen su rumbo a través de las montañas.
En esto reside la fuerza del agua; jamás puede ser quebrada por un martillo, ni herida por un cuchillo; la más poderosa espada del mundo es incapaz de dejar una cicatriz sobre su superficie.
El agua de un río se adapta al camino más factible, sin olvidar su objetivo: el mar.
Frágil en su nacimiento, lentamente va adquiriendo la fuerza de los otros ríos que encuentra.
Y a partir de un determinado momento, su poder es total.

Paulo Coelho


sábado, 25 de junio de 2016

Nada que defender




Uno no debe tener nada para defender, ni siquiera su propia persona.
La propia persona debe ser protegida, pero no defendida.
Manifestando arrogancia hacia ellos, tú no estabas protegido, sino que simplemente estabas defendiéndote.
Ya me entregué al Poder que a mi destino rige.
No me agarro ya de nada, para así no tener nada que defender.
La recomendación para los guerreros es no tener nada material en lo que pueda enfocarse su poder, sino enfocarlo más bien en el espíritu, en el verdadero vuelo a lo desconocido.
Tus impulsos de poseer y aferrarte a las cosas no son únicas.
Pero todo aquel que quiere seguir el camino del guerrero, el sendero del brujo, tiene que quitarse de encima esa manía.
Un guerrero es alguien que busca la libertad.
La tristeza no es libertad.
Tenemos que quitárnosla de encima.
Estar asediado significa que uno tiene posesiones personales para defender.
Un guerrero no tiene nada en el mundo salvo su impecabilidad, y la impecabilidad no puede ser asediada.
Ciertos sitios de poder son agujeros en este mundo.
Si no tienes forma, puedes pasar a través de tal agujero a lo desconocido, al otro mundo.

Don Juan Matus

viernes, 24 de junio de 2016

“¿Qué Significa Ser Agua?”



No hagas un plan de lucha es una muy buena manera de perder los dientes.
Si intentas recordar perderás.
Vacía tu mente.
No tengas forma.
Sin forma.
Como el agua.
Pon agua en una taza.
Y esta se convierte en la taza.
Pon agua en una tetera.
Y esta se convierte en la tetera.
El agua puede fluir o arrastrarse o gotear o accidentarse.
Se agua mi amigo.
Bruce Lee


En un nivel más profundo, Bruce Lee se refiere al concepto de Tao Wu Wei, al saber cuándo actuar o no actuar.
Otras interpretaciones se traducen en “acción sin esfuerzo o no hacer esfuerzo”.
Estas realizaciones no dependen de un profesor que muestre una forma de identificar estos momentos, sino más bien aprender a aprovechar nuestra intuición mirando dentro de nosotros.
Cuando miro a mí alrededor, siempre aprendo algo, y eso es siempre ser uno mismo, expresarse y  tener fe en sí mismo.
No salir a buscar una personalidad exitosa y duplicarla.
Siempre copian hábitos; nunca parten de la raíz de su ser: es decir,

 ¿Cómo Puedo Ser Yo?


martes, 21 de junio de 2016

Seguí tu camino



Seguí tu camino, desafiando tus límites, reconociendo tus fortalezas, descubriendo sostenes, siempre avanzando, aun con dificultades pero avanzando.
Hay esperanza, hay dolor, hay belleza, hay miedo, hay certezas, hay vértigo pero también bendiciones que contienen e iluminan, es el camino personal con todo lo que trae.





jueves, 16 de junio de 2016

La esencia de las cosas



Quien conoce la esencia de todas las cosas 
no se preocupa por enseñarlas.
El maestro interior de cada uno es nuestro eterno guía.
Más allá de la oscuridad, la luz nace.

No obstante ambas son parte de un mismo día.

Cuando la paz interior desaparece


Cuando la paz interior desaparece
 Y ocupa su lugar la inquietud y el desconsuelo
Me entrego al dulce y melodioso canto del pájaro
Que armonioso canta su canción
O al susurro del viento entre los pinos de la montaña.
Bebo una taza de té
Y converso con un amigo que pasa
Me entrego al circular movimiento del Taiji
Y soy uno nuevamente con el universo.
Cuando la paz interior regresa
Y ya no ocupa su lugar la inquietud y el desconsuelo
Subo la montaña para llegar hasta el pequeño templo
Allí donde las nubes besan las montañas.
Entonces me entrego a la meditación
Sentado en una roca junto al río
Me convierto en un ave
Y salgo a volar por el cielo.
Es posible que vanos pensamientos
Asalten nuestra mente queriendo perturbar esa paz
Solo la convicción de que no estamos solos
Y que formamos parte de un todo
Es consuelo del alma
Y sana el corazón…

Autor desconocido
Agradezco a quien lo ha compartido



miércoles, 15 de junio de 2016

Pensar por siempre es inútil, mejor es practicar


Aunque existe gran cantidad de diferentes estilos de artes marciales chinas, todas se parecen en que las sucesivas generaciones se han esforzado toda su vida y con todas sus fuerzas para explicar los principios y las teorías contenidas en estas técnicas, pero esos esfuerzos nunca han sido totalmente exitosos.
Pero sin embargo, si un estudiante invierte el esfuerzo de un día de práctica, recibirá los logros de un día de trabajo. 
Con los días y meses esto se acumulará hasta que el éxito llegará naturalmente.
El Taijiquan es el arte de dejar que la dureza resida dentro de la suavidad y de esconder “hierro en algodón”; desde el punto de vista de, las técnicas, la fisiología y el físico existe una cantidad considerable de principios filosóficos dentro de él.
Por lo tanto, aquellos que lo investiguen necesitan pasar bajo un proceso definido de desarrollo, durante un período de tiempo considerable.
Aunque se pueda tener la instrucción de un buen maestro y un entrenamiento diligente con sus compañeros que no debe ser subestimado, lo más importante y que no se puede dejar de hacerse, es realizar el entrenamiento personal diario.
Sin este entrenamiento personal se puede discutir y analizar todo el día, pensar y reflexionar durante años, pero cuando un día se encuentre a un oponente será como un hueco, sin nada en él (aún se es inexperto, carente de las habilidades nacidas de la práctica diaria).
Esto es lo que los ancestros querían decir con:

 “pensar por siempre es inútil, mejor es practicar”.

Yang Chengfu


domingo, 12 de junio de 2016

Personas de miras estrechas


Las personas de miras estrechas emprenden cosas para obtener provecho, la gente ejemplar emprende cosas basándose en la justicia.
Hacer el bien no es para alcanzar reputación, sino que la reputación la sigue.
La reputación no anticipa el beneficio, sino que el benefi­cio acude allí.
Lo que se busca puede ser lo mismo, pero el fin fundamental es diferente.

De este modo, sucede que la pérdida sigue a la ganancia.
Aquellos cuyas palabras no son constantemente verdaderas y cuyo comportamiento no es permanente­mente apropiado son gente de miras estrechas.
Quienes son perceptivos en un solo asunto y expertos en una sola capacidad son personas fútiles. Son sabios quienes tienen todo y utilizan sus capacida­des con medida.

Lao Tze

miércoles, 8 de junio de 2016

Llevate al momento presente


Cuando te encontres en medio de una situación preocupante, pará un momento.
Mirá hacia adentro y preguntate
¿Qué está mal en este momento?
Te vas sorprender al saber que en realidad no hay nada de malo con el presente, es más bien con los remordimientos del pasado y las preocupaciones del futuro con las que empezamos a sentir ansiedad.
No negues los problemas que estás enfrentando, pero tampoco te pierdas en ellos.
Estar presente aporta un estado de mayor alerta y seguridad interior.
Reíte de vos mismo
Cuando te des cuenta que estás obsesionado con alguna inquietud o preocupación, reíte de vos mismo.
Simplemente mirá hacia el cielo y pensá:
"¡Ay, lo estoy haciendo de nuevo!"
Cuando no te tomas tan en serio, comenzás inmediatamente a desarmar la preocupación y la ansiedad que están en tu mente.
Esto te va a ayuda a mirar más objetivamente la situación que se te presenta y a evaluar las acciones por tomar con mayor claridad.
Aprende a fluir
Como adultos, hemos perdido la capacidad de fluir.
Nos aferramos a la idea de lo que queremos y luchamos contra la corriente de la vida porque creemos que lo que esperamos en el futuro es lo que va a hacernos felices, pero esa no es la verdad.
Nuestra felicidad depende de las decisiones que tomamos en cada momento.
¿Estoy eligiendo ser feliz o estoy luchando por lo que quiero? 
¿Estoy aferrado a una idea o estoy dispuesto a fluir?
La próxima vez que te encontres luchando por mantener una posición, soltate.
Hacé la prueba, a ver qué pasa.
Cuando lo hagas, vas a experimentar por ti mismo la paz que viene.
En un instante, cuando decidís soltar, la paz inunda tu vida.
La resistencia no puede traer paz.
Es a través de la entrega que se encuentra la calma.
Cuando luchas, perdes, pero cuando soltas, siempre ganas.


Pensamiento del Dragón y el Guerrero




sábado, 4 de junio de 2016

Este cuerpo cambiante


Nuestra práctica la realizamos con el cuerpo.
No obstante, debemos entender que el cuerpo no es una realidad fija inalterable, sino que es un proceso en continua transformación.
Es entonces con este cuerpo cambiante, con el flujo de esta realidad impermanente, que despertamos a la totalidad.
Debemos tomar consciencia del cuerpo, pero no como una posesión o como un vehículo, sino como la manifestación visible de ese proceso continuo que somos.
No se trata de disociarnos de nuestro cuerpo, sino de no identificarnos con él como algo inmutable, fijo.


Sé Mas Taichi Que Tú.

En la primera toma de contacto con el taichichuan solemos darle mucha importancia al aprendizaje de los movimientos de las formas.
Las secuencias del taolu se convierten en el valor de “cuánto” sabemos de tai chi y muchos hemos caído en el error de valorar los conocimientos según el número de rutinas que uno es capaz de hacer.
Esto es algo que siempre estará ahí y no sería de extrañar encontrar a personas que le dan valor a sus conocimientos en función de las formas que conocen.
Los que llevamos un tiempo practicando el sistema, sabemos que el número de rutinas no es importante, ni tampoco el número de movimientos que tiene dicha rutina.
Lo importante es hacerla bien.
Hay más taichichuan en los primeros ocho movimientos de la forma de 85 del estilo Yang que en 108 movimientos ejecutados de manera descuidada.
Esto que parece evidente sobre el papel, en la práctica se convierte en una realidad.
Este tipo de pensamiento sólo rasga la superficie del taichí y convierte el sistema en un mero ejercicio aeróbico sin esencia ni contenido.
Hay que tener en cuenta de que cuando practicamos taichichuan, aunque no nos interesen sus utilidades marciales, debemos practicarlo con esos principios.
La salud va ligada a la marcialidad y viceversa.
Son conceptos que no se pueden separar pues sin una postura marcialmente efectiva no obtendremos sus beneficios.
Sería como separar el Yin del Yang para nuestros intereses personales, por lo que estaríamos rompiendo el equilibrio y no obtendríamos nada más que excesos de uno o de otro.
Esta reflexión nos lleva a la conclusión de que es importante practicar las posturas y hacerlo tal y como fueron creadas.
El trabajo postural nos da unos conocimientos del cuerpo que difícilmente podríamos apreciar con una ejecución continuada.
Si aguantamos una postura al cabo de unos segundos, las zonas de presión empiezan a notar cansancio.
Este cansancio se manifiesta con calor, dolor o con temblores musculares.
Es entonces cuando debemos realizar ajustes para que las zonas que no deben sentir ese estancamiento se liberen.
Hay más taichichuan en una buena postura que en 24 movimientos ejecutados de cualquier forma.
Esta práctica nos hará más sabios.
Todo esto no es más que el deseo de expresar que “menos es más” de la misma manera que “ir deprisa es ir despacio e ir despacio es ir deprisa”.
Intenten realizar un trabajo de calidad, pero no para los demás, sino para ustedes mismos.
Sean conscientes que saber muchas formas no los hace mejores practicantes, sino mejores actores en una exhibición ante un público que, en su mayoría, no saben lo que están haciendo.