sábado, 25 de abril de 2015

Un poco de humor


miércoles, 22 de abril de 2015

Sentimientos de Montaña y Agua

Sentimientos de Montaña y Agua

Un sabio, Maestro del Guqin (antiguo instrumento chino), es transportado en el río por una niña; En un momento, el sabio desfallece perdiendo las fuerzas.
La niña, preocupada, lleva al sabio a su casa cuidándo de él.
Cuando el hombre se recupera advierte la destreza de la niña para la música y decide enseñarle a tocar el Guqin.

El film transcurre en la travesía de ambos hacia el aprendizaje de la niña, pasando por la absoluta belleza contemplativa de los acuarelados paisajes.

Un film sin diálogos cuya estructura sonora está cimentada en sonidos habituales de la naturaleza, dotando estos elementos un carácter profundamente meditativo y de contemplación.
Esta obra es considerada una obra maestra desde la forma en que el autor presenta el movimiento pictórico del paisaje, esta obra es la pintura de un paisaje en movimiento.
El estilo pictórico que influenció a Wei en la estética de esta obra es el llamado Shan shui, un estilo de la pintura china en el cual se involucra o representa escenarios o paisajes naturales, haciendo uso de pincel y tinta en vez de otras pinturas más convencionales. 
Las montañas, los ríos y usualmente las cascadas son objetos prominentes de esta forma artística. La pintura denominada de paisajes "montaña y agua", tiene como fundamento la armonía de los elementos yin-yang, el juego de las condiciones atmosféricas, de los estratos geológicos y de las texturas informes en blanco y negro y posee además una apropiación expresionista de la naturaleza muy alejada de la mimesis o imitación exacta, como sucede con la estética occidental. Únicamente en las pinturas cuyo objeto central son los vegetales, los animales, o los seres humanos se introduce el color en este tipo de pintura.
 

martes, 21 de abril de 2015

¿Cúando piensas realizar tu sueño?


-¿Cuando piensas realizar tu sueño?, pregunto el Maestro a su discípulo.

-Cuando tenga la oportunidad, respondió éste.

A lo que el Maestro le contestó, 

-La oportunidad nunca llega, la oportunidad YA ESTÁ AQUÍ.

lunes, 20 de abril de 2015

*Espada de Wudang

Espada de Wudang vs. Espada de Wudang



Wudang sword vs. Wudang sword. Sword Contest at Salt Lake 盐湖论剑 (Trailer #1). No CGI, no wires, no camera cranes and dollies, no stuntman and stunt woman, no short and slow fight sequences. We had a few hours to shoot under desert heat, blinding light, and unpredictable gust. And we got lucky. 武當
 
Contienda de Espada en Salt Lake 盐湖 论剑 (Trailer # 1). No CGI, sin cables, no hay grúas ni plataformas para la cámara, no hay dobles de acción, no hay secuencias de lucha,  cortas ni lentas.
Tuvimos un par de horas para filmar bajo el calor del desierto, la luz cegadora, y ráfagas impredecibles de viento .  
..Y tuvimos suerte.

domingo, 19 de abril de 2015

El Secreto De Los Samuráis Para Mantener Completamente La Calma

El Secreto De Los Samurais

Uno de los precedentes intelectuales más claros de los coach, los nuevos gurús de la sociedad del éxito inmediato, son los samuráis.
Las técnicas mentales que empleaban para mantener la calma bajo la presión de la guerra, así como las estrategias orientadas para obtener el máximo rendimiento y alzarse con la victoria siguen siendo explotadas hoy en día.
El director del Centre for the History of Emotions en la University of London, Jules Evans, defiende en su último ensayo (Philosophy for Life and Other Dangerous Situations: Ancient Philosophy for Modern Problems) que muchos de los problemas más acusados de nuestro tiempo, como la ansiedad, la depresión o el descontrol de las emociones se pueden combatir recurriendo a este tipo de filosofías.
En su caso, se centra principalmente en las lecciones vitales del estoicismo.
Si recurrimos al legado intelectual de algunos de los más célebres samuráis, pocas diferencias encontraremos con las principales enseñanzas de los coach contemporáneos. El escritor y articulista en los diarios New York Times y Wall Street Journal Eric Barker ha revisitado alguno de los libros de cabecera más representativos de los guerreros del antiguo Japón.
La claridad de ideas es imprescindible para tomar las decisiones correctas, sin improvisar y con la mirada puesta en el horizonte
El principal objetivo que todos ellos buscan no es otro que mantener la calma.
Una cualidad que en la vorágine de la vida contemporánea, al igual que en la guerra, esconde la clave del éxito y la victoria.
Es decir, tener la serenidad suficiente para poder leer el contexto en el que nos movemos y fijar los objetivos en el largo plazo.
Claridad de ideas para tomar las decisiones correctas, sin improvisar y con la mirada puesta en el horizonte. Keep calm and carry on. Los samuráis lo expresaban así:
Shiba Yoshimasa (1349-1410): La cualidad más importante de un buen guerrero consiste en calmar la mente para discernir qué piensa y cómo es el rival al que nos enfrentamos.
En Training the Samurai Mind: A Bushido Sourcebook, el historiador Thomas Cleary, destaca que Yoshimasa hacía hincapié en los beneficios que se pueden obtener del análisis de la realidad, para preparar así el mejor ataque o defensa, según lo que más convenga.
Suzuki Shosan (1579-1655): Cuando uno está agobiado, estresado y superado por las numerosas preocupaciones que ocupan nuestros pensamientos, entonces seremos incapaces de hacer las cosas bien y salir adelante.
La mente es la mejor aliada del hombre, pero también puede ser su peor pesadilla.
Hay conseguir situarse por encima de las preocupaciones para no ceder a los engaños de la mente, que nos confunden y neutralizan.
Kaibara Ekken (1630-1714): “Un hombre noble espera al momento más adecuado para dar la mejor estocada, en un estado de calma absoluta”.
Para tomar las decisiones más acertadas, en el momento justo y el lugar más adecuado, el estado de ánimo debe estar sereno, sin ningún tipo de exaltación ni distracción.
El secreto de la guerra, confía Ekken, “consiste en mantener la mente impávida”.
Miyamoto Musashi (1584-1645): Tanto en la lucha como en la vida cotidiana hay que tener capacidad de decisión.
Para ello, hay que ser conscientes de la realidad que nos rodea, con un espíritu resuelto y sin tensiones negativas.
Las prisas no son buenas consejeras, concluye Musashi en The Book of Five Rings
 
Las claves para mantener la calma en un mundo acelerado
La calma, tan necesaria para desarrollar la creatividad, el talento y la búsqueda de la espiritualidad, se ha convertido casi en una utopía debido a la vorágine contemporánea, en la que los cafés para llevar y los sándwiches de máquina son la gasolina para mantener un frenético, y casi obligado, ritmo de vida.
Un rasgo de nuestra contemporánea sociedad de la incertidumbre, en la que la falta de control y seguridad también puede combatirse con estrategias propias de los samuráis:
-Tener presente la fatalidad. Una de las principales enseñanzas del Código de Bushido es que para mantener la mente en calma hay que tener presente la idea de la muerte en todo momento.
“Cada día y cada noche, desde la mañana del Año Nuevo hasta la Nochevieja”.
Recientes investigaciones psicológicas han demostrado también que imaginarse siempre lo peor que le puede ocurrir a uno, ser consciente de los riesgos, por lejanos que sean, es una de las mejores formas para mantener la calma.
Unas afirmaciones que contradicen los principios básicos de la psicología positiva.
Se trata de lo que los estoicos denominaban “visualización de lo negativo”.
 -Entrenar sin descanso y superarse cada día. Estar preparado para lo peor, anticipando escenarios conflictivos, es la mejor arma contra el miedo.
Entrenarse pensando en situaciones difíciles nos ofrece una gran seguridad (y por tanto tranquilidad), pues sabemos que cuando las cosas se pongan tensas o tengamos que resolver algún conflicto estaremos capacitados para hacerlo.
-Fomentar la sensación de control. Concentrarse en lo que uno controla es un poderoso modo de reducir la ansiedad y afirmar la autonomía frente a las situaciones caóticas. Para ello, la mejor estrategia psicológica es exagerar poniéndose en los escenarios más adversos posibles.